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. . "EFECTO DE LOS ENJUAGUES CON ANTISEPTICO SOBRE LA FLORA BACTERIANA ORAL" Estudio Piloto Carlos E. Gómez, Hilda María Villegas**, Dora Cardona R.***
PALABRAS CLAVES: Listerine y flora bacteriana oral
RESUMEN
El objetivo de éste estudio piloto fue determinar experimentalmente el efecto de la aplicación de Listerine en la reducción de la población microbiana en la saliva. El trabajo se realizó en 9 pacientes con tratamiento de ortodoncia fija: (con brackets y bandas en los cuatro primeros molares permanentes). La selección de la muestra se realizó mediante el índice PTNS (Patient Treatment Needs System) desarrollado por Johansen y Col, a través del cual se estandarizó las condiciones de higiene oral.
Para determinar la eficacia del enjuague con Listerine se tomaron dos muestras de saliva: la primera, antes de realizar el enjuague con Listerine y la segunda después del enjuague. Con las muestras de saliva se prepararon diluciones (1/100.000) y se practicó cultivo para gérmenes gramm positivos y gramm negativos, efectuando el recuento total de bacterias que se desarrollaron en las muestras pre y postenjuague. Las diferencias obtenidas en el recuento bacteriano entre las muestras tomadas antes y después del enjuague demostraron una reducción de estos, estadísticamente significativa (p 0.05).
ABSTRACT The objective of this pilot study was to determine the effects of Listerine mouthrinse in decreasing the salivary flora. This study was done in nine patients with active fixed orthodontic treatment (First upper and lower molar bands and brackets in the remaining teeth). The sample selection was made under the PTNS (Patient Treatment Need System) developed by Dr. Johanseen et. al., as the standard oral hygiene indicator. To determine the efficacy of Listerine°* mouthrinse, two saliva samples were taken: First, before the mouthrinse with Listerine and second, after the mouthrinse. With the saliva sample were done dilutions (1/100.000) and then cultured for gramm positive and gramm negative germs, counting the total bacteria developed before and after the mouthrinse. The results demonstrate a statistical significant difference of bacteria reduction before and after the mouthrinse (P 0.05).
* Odontólogo, Especialista en Ortodoncia. ** Odontóloga, Catedrática U. Autónoma de Manizales. *** Lic. Bacteriol. Mgs Investigación y Desarrollo Educativo, U. Autónoma de Manizales. °* Warner Lambert de Colombia, Cll 62 #1 N-80,Cali
INTRODUCCION
Existe consenso en el ámbito mundial que el personal de salud y en particular el odontólogo se encuentra en alto riesgo de ser infectado por gran número de agentes que pueden causar enfermedad. Dicho riesgo esta asociado al hecho de que el sistema estomatognático, en particular la cavidad oral, está íntimamente relacionada al tracto respiratorio superior. Este, alberga un sinnúmero de microorganismos componentes tanto de la flora normal como flora asociada a diversas patologías, cuyo medio principal de excreción son las secreciones nasofaríngeas y bucofaríngeas. Parte importante de la flora microbiana existente a nivel del sistema estomatognático está constituido por los agentes de la caries dental, la enfermedad periodontal e infecciones endodónticas.
En la práctica odontológica además del riesgo que representa estar en contacto con secreciones nasofaríngeas y bucofaríngeas en particular en lo que atañe a patógenos del tracto respiratorio superior, existe un riesgo adicional de gran importancia representado por el contacto con sangre. La sangre es vehículo de agentes patógenos, especialmente de tipo viral: virus HIV, hepatitis B, C, Delta.
En este ambiente ecológico particular existe también el riesgo de contaminación cruzada de los pacientes entre sí y los pacientes y el personal auxiliar por diseminación de agentes bacterianos o virales a través del instrumental contaminado. No obstante, en algunas especialidades de la odontología como la Ortodoncia se asume que el riesgo de contaminación en el consultorio es bajo, debido a la escasa probabilidad de contacto con sangre durante el ejercicio rutinario de la atención. De otra parte es difícil aplicar técnicas rigurosas de esterilización del instrumental en la practica diaria debido a que la atención odontológica (control) se realiza simultáneamente a varios pacientes.
Algunos autores e instituciones de carácter gubernamental han propuesto como técnica para minimizar el riesgo de contaminación, la utilización de enjuagues bucales previos a los tratamientos en los pacientes que se someten a procedimientos odontológicos. Para tal efecto se sugieren agentes bactericidas o bacteriostáticos. OSHA (Ocuppational Safety and Health Administration) y la AHA (American Heart Association) recomiendan tal procedimiento como tercero en prioridades en el "Programa de control de infección mínimo para consultorio Odontológico" (Cattone,1991). Esta posibilidad de reducir el riesgo de transmisión de microorganismos mediante los enjuagues bucales, (procedimiento de bajo costo y rápido), orientó el estudio para determinar experimentalmente la eficacia de la aplicación de enjuagues de Listerine en la reducción de la población microbiana en la cavidad oral.
MATERIALES Y METODOS
Se seleccionaron nueve pacientes que asisten a consulta rutinaria dentro del proceso normal del tratamiento de ortodoncia. Los pacientes tenían apartología fija de ortodoncia superior e inferior con brackets de cementación directa y bandas en los cuatro primeros molares permanentes.
Para controlar la variable de confusión Higiene Oral se empleó como método de selección de los pacientes el índice PTNS (Patient Treatment Needs System) desarrollado por Johansen y Colaboradores en 1973. El procedimiento desarrollado con cada uno de los pacientes fue el siguiente: a) A los pacientes que requerían consulta de control de ortodoncia, antes de la intervención, saliva sin estimular (10 ml). b) Seguidamente se practicó el enjuague con 20 ml de Listerine puro durante 30 segundos. c) Transcurridos los 30 segundos de tratamiento (enjuague), se eliminó el Listerine de la cavidad oral y luego de transcurridos 30 segundos de haber eliminado el enjuague, se procedió a tomar nuevamente la muestra de saliva sin estimular. d) De cada una de las muestras obtenidas en cada paciente se preparó dilución 1/100.000. Una alicuota de 10 ul de cada una de las diluciones de saliva se sembró paralelamente en medio de agar sangre y tripticase soya agar para bacterias aerobias gramm positivas y gramm negativas. e) Paralelamente se realizó prueba de control, utilizando como enjuague agua destilada. El procedimiento fué igual que el realizado con Listerine. Cada una de los inóculos fué incubado a 37 grados centígrados durante 24 horas. Transcurrido el período de incubación se procedió a hacer el recuento de colonias. De acuerdo al número de colonias encontrado en cada cultivo se calculó la población microbiana aerobia total en cada muestra, es decir, número de microorganismos existentes por ml de saliva antes y después del enjuague con Listerine.
Para la tabulación de los datos se empleo una matriz en la cual se consignó el número de colonias obtenido en cada una de las muestras pre y postratamiento.
Seguidamente se efectuó el cálculo de la diferencia entre el número de microorganismos obtenidos al grupo experimental así:
- Antes del enjuague - 30" segundos después del enjuague.
Utilizando los valores obtenidos pre y postenjuague, se estimó la reducción de la población microbiana y se expresó en términos porcentuales. Con las diferencias obtenidas, se aplicó el análisis estadístico T de Student de muestras pareadas, para determinar sí las diferencias observadas eran estadísticamente significativas.
RESULTADOS
En primera instancia, se observan los valores promedios obtenidos antes del enjuague en la muestra de saliva de 20 ml de pacientes que se encuentran en tratamiento de ortodoncia fija activa con brackets, alambres y bandas en los cuatro primeros molares permanentes; y en segunda instancia, se observan los valores promedios obtenidos en los mismos pacientes luego de realizar el enjuague con Listerine por 30" segundos. Estas observaciones dejan ver como la reducción del número de colonias bacterianas luego del enjuague es de un 85% (Tabla 1)
El valor de T encontrado fué Tc 3.69 p < 0.05 lo cual señala que existen diferencias estadísticamente significativas entre el número de bacterias en la saliva antes del enjuague comparadas con el número de bacterias después del enjuague.
En la muestra control realizada pre y postenjuague con agua destilada, se observó una reducción en la población microbiana del 10%.
DISCUSION
En la boca existe un sinnúmero de especies microbianas gramm positivas y gramm negativas, aerobias, facultativas y anaerobias que hacen parte de la flora bucal normal, que ascienden a aproximadamente 400 especies diferentes (Procter & Gamble, 1996) y aquellos que pueden desencadenar afecciones propias de los tejidos orales: estructuras dentales, periodontales etc. No obstante existen factores del huésped y del medio ambiente que alteran el desarrollo de la flora bucal y que de alguna forma favorecen la colonización y el establecimiento de los microorganismos en la boca. Tal es el caso de la presencia de aparatología en pacientes sometidos a tratamiento ortodóncico. En estos pacientes se ha demostrado que el solo uso de bandas y aparatos fijos de ortodoncia, independiente del grado de higiene del paciente, incrementan la población de bacterias anaerobias gramm negativas, Lactobacillus, Espiroquetas y bacterias fusiformes en la saliva (Atack, 1996). Otro grupo de microorganismos que puede encontrarse en la boca como patógeno o comensal son los agentes de enfermedades de los tejidos blandos y del tracto respiratorio superior que se constituyen en fuente de microorganismos que pueden ser transmitidos a través de saliva, secreciones respiratorias, sangre, que contaminan instrumental, eyectores y demás implementos de uso en la práctica clínica. Dentro de los agentes infecciosos involucrados en lesiones de los tejidos orales se encuentran el virus de la estomatitis herpética, especialmente las infecciones secundarias que por lo general se manifiestan en forma de fuegos y cuya reactivación en la mayoría de los casos es consecuencia de una infección de las vías respiratorias altas (P.W.Ross, 1987). El herpes zoster, la herpangina, sarampión, paperas y varicela, son enfermedades causadas por otros patógenos de carácter viral. Con relación a las bacterias, aunque no existe evidencia de infección por tuberculosis bacteriana en odontólogos causada por contaminación con sus pacientes, se considera que es una posibilidad que no se debe descartar. La tuberculosis es una enfermedad que el mundo no ha conquistado; existen cifras preocupantes que demuestran como en los Estados Unidos, por ejemplo, la enfermedad que después de tres décadas había mostrado un declive constante del 6% anual, ha comenzado una fase regresiva con un salto del 9,4% entre 1989 y 1990 (Facher R., 1993). Otro factor que se debe tener en cuenta se refiere al estado inmunológico del paciente. En pacientes afectados por trastornos del sistema inmunológico como el SIDA, el alcoholismo o drogadicción se favorece la multiplicación de patógenos oportunistas. Toda enfermedad sistémica o tratamiento que comprometa el sistema inmunológico es causa importante de aumento en las infecciones orales (Molinari J.A.). Frente a los riesgos que se afrontan en la práctica de la odontología, las medidas preventivas para el personal que labora en un consultorio odontológico deben incluir: el uso de guantes, tapabocas, gafas o máscaras y uniformes. Las máscaras o tapabocas deben ser un 95% efectivas en filtrar partículas de 3 a 5 micrones y ser cambiadas después de una hora de uso continuo. Las gafas o anteojos deben tener el tamaño necesario para proteger de salpicaduras tipo aerosol (Owen 1990). Para la protección de los pacientes se recomiendan diferentes métodos de desinfección y esterilización, que garanticen el control de la contaminación cruzada y el riesgo de infecciones. Con relación a los enjuagues desde comienzos de los años 70s se presentaron estudios sobre el uso de enjuagues bucales como parte del régimen de control de infección. En esta época se demostró su eficiencia en la reducción del número total de microorganismos en la boca. Como consecuencia de lo anterior la AHA (American Heart Association) recomendó los enjuagues como profilaxis en pacientes con riesgo de endocarditis infecciosa (AyemuraM.C., 1995). Los hallazgos sobre la eficacia de los enjuagues y en este caso del Listerine permite sugerir que un programa de control de infecciones debe incluir el enjuague oral antiséptico. Al respecto Fine, Mendieta y col. (1992) señalan que el efecto de los enjuagues con antisépticos bucales no puede explicarse solamente por el fenómeno de barrido. Afirman que el efecto primario de actividad antiséptica es el responsable de la reducción del número de bacterias en saliva y que el efecto residual en la saliva no influencia el conteo final de bacterias sobrevivientes en la muestra (Fine H., 1992). El Listerine corresponde a la categoría de los antisépticos cuyo mecanismo de acción se relaciona con la desnaturalización de proteínas bacterianas. Además puede afectar a los virus, especialmente a los que son sensibles a los disolventes orgánicos. De allí que además del efecto antibacteriano del Listerine, otros estudios han demostrado el efecto antiviral del antiséptico. Se ha comprobado que enjuagues por 30" segundos tiene un efecto antiviral contra el Herpes Simple tipo I y II del 96.3% y la Influenza A del 100%. En cuanto a otros virus se pudo observar la reducción del Rotavirus en un 12,2% y el Adenovirus en un 14,8% que son insignificantes para el objetivo que se busca con este procedimiento (Texas, 1996). Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en el presente estudio piloto se puede postular que si se reducen las bacterias en la saliva en un 85%, el riesgo de contaminación del instrumental empleado en el consultorio odontológico se reduce y por ende el riesgo de contaminación cruzada entre pacientes. La aplicación de enjuagues con Listerine debe estar obviamente precedido por una historia medica completa y la vacuna de la hepatitis B, y seguido por el lavado de manos, el uso de guantes desechables, el tapabocas desechable y protección de los ojos entre otros. La importancia de las medidas de control de infección en los consultorios odontológicos es resaltada por la publicación de textos dedicados exclusivamente a este tema (Cattone, 1991). Esta situación se expresa también en los programas universitarios de pregrado en odontología. Al respecto la Asociación Americana de Escuelas Dentales (AADS) ha publicado un documento en tal sentido titulado "La guía clínica para el control de infecciones", que evidencia la necesidad de mantener medidas preventivas relevantes que disminuyan los riesgos de contaminación.
CONCLUSION
Aunque la mayoría de los Odontólogos utilizan algún método de desinfección y esterilización del instrumental utilizado en la practica diaria, y además se protegen con implementos de barrera como guantes, tapabocas, caretas y uniformes; es evidente que una medida simple y económica como los enjuagues antisépticos, pueden potenciar el efecto de las medidas que se adopten para prevenir el riesgo de contaminación en el ejercicio profesional.
Dirección
Carlos E. Gómez E-Mail carique@eccel.com
Los autores no tienen ningún interés financiero en el producto Listerine. Este fue un enjuague antiséptico escogido al azar. Los autores dan el derecho de publicación de este documento a Orthodontic CYBERjournal.
BIBLIOGRAFIA
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